Mostrando entradas con la etiqueta voz. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta voz. Mostrar todas las entradas
"Renglones sin tiempo" -Cuento corto-
1 comentarios sábado, 25 de agosto de 2012
Raúl se sentó y abrió con delicadeza el papel que adentro de la caja venía perfectamente doblado. Y dijo en voz alta: “Molibdeno 0,1 mg. Fenilcetonúricos: contiene Fenilalanina. Cobre 0,4 mg. Manganeso 0,5. Fósforo 50,0 mg. Disolver un comprimido en un vaso de agua y conservar a temperatura inferior a los 25 grados. Proteger de la humedad. Mantenga este medicamento fuera del alcance de los niños. Expendio bajo receta. Autorizado por el Ministerio de Salud de la Nación”. Dejó Raúl el papel arriba de la mesa y se tomó la cara con ambas manos. Comenzó a llorar, como un niño que ya no era. Por primera vez hizo lo que nunca había podido: saber qué cosa realmente estaba tomando. Miró el envase con esos aires de quien acaba de ganar una épica batalla, y lo era. Lo dejó en un costado. Saludó a los hijos rápido porque se le hacía tarde, caminó tres cuadras y tomó el colectivo. Ya en la nocturna, la maestra vio a un alumno con ojos de haber leído. Invitó a Raúl a pasar y con miedo leyó en voz alta la lección. Terminó, todos aplaudieron. Por escuchar a quien hace meses empezó todo de nuevo, sabiendo lo que es leer. Hasta su propio medicamento. Y le hizo efecto.
"Familia Reflejo" -Cuento corto-
1 comentarios sábado, 18 de agosto de 2012
Sergio pactó frente al espejo algo, tendría unos siete años. Dijo en voz alta lo que había escuchado en algún comentario de gente mayor. Que en la vida uno vive persiguiendo sueños y buscando concretarlos. La imagen reflejada le dijo que podía ayudarlo si con él arreglaba la única condición: no quejarse jamás de los resultados de buscar lo deseado en sueños. Sergio, con inocencia perfecta, aceptó el pacto. Todas las noches se paraba frente al espejo y pedía algo. En general referido al colegio o su familia, y siempre se le iba cumpliendo. Una vez exigió un juguete caro y la madre al otro dia sin que se lo haya pedido le regaló una gran pista de autos. Conforme iba creciendo los pedidos fueron más complicados. El amor de alguna chica, retrasar alguna prueba del colegio secundario, ingresar en la mejor facultad del Estado. Se mudó de casa, de barrio. Luego se fue a vivir solo a Monte Castro. Con él se llevó aquel espejo tan raro, que aun pasado el tiempo alguna solución le seguía dando. Pidió formar una familia, un buen trabajo. Tener hijos, viajar seguido, todo eso se le iba dando en el más absoluto de los silencios, como había pactado. Una noche, tras 30 años con todos sus sueños hechos, se miró en el espejo y pidió hablar. Y Sergio le dijo: “Por favor, quiero una vida nueva”. El reflejo le dijo que lo pactado debía cumplirse. Que lo que se desea se acepta con las consecuencias. “No soy feliz si todo lo que quiero lo logro de cualquier manera”. Al otro dia Sergio decidió mudarse con su familia. Dejó el espejo apoyado en el poste de la calle y empezó de nuevo con su vida. Le compró a su hijo antes que se lo pida, una pista de autos. Parece que en el espejo también otros se vieron reflejados.
."Color alma".
1 comentarios viernes, 30 de marzo de 2012Una voz que oigo entre muchas, un darme vuelta buscando su rostro. Un deseo de encontrarla para saber quién es. Una profundidad color alma, que me rebota la respuesta y me obliga a irme. Pienso en mi, en el egoísmo que como un favor a veces pongo en lo alto. Pienso en vos, ilusionada en no dar ilusiones de luces. Ya no respondemos a lo que parece, sino a lo que lo merece. Tengo tu mano sobre mi mano. Y tengo miedo a la respuesta. Entrás y salís de mi corazón, y el viento me desparrama las hojas de amor escritas, arriba de la mesa. Por favor, cuidame.
read more “."Color alma".”
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

