Mostrando entradas con la etiqueta profesor. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta profesor. Mostrar todas las entradas
Lo que hay detrás de la puerta: doble trabajo, doble responsabilidad
1 comentarios miércoles, 18 de noviembre de 2009
La frase es bastante conocida y lamentablemente vieja: “con un solo trabajo no alcanza” es una realidad para muchos. Y lo que ocurre puntualmente con aquellos que recién comienzan el camino laboral es que desde el momento en que deciden estudiar ya tienen muchos una forma de mantenerse a nivel gastos o viàticos propios del que cursa una carrera u oficio.
Cuando se termina de estudiar a veces se està en la duda de si dejar aquello que quizás nada tenga que ver con lo que se estudió, o iniciar algo referido a lo nuestro.
Nadie aconseja dejar un trabajo en este momento. El tema es si no satisface lo que esperamos, sobretodo de nuestras aspiraciones personales. Para muchos la opciòn es no dejar nada y esperar la oportunidad de trabajar en aquello que se estudiò. Cuando se logra, hay dos trabajos a la vez.
La alegria o el peso de la tarea, es lo que sigue a eso. Como fuese, es una realidad que llevar dinero a la casa està complicado, y nadie puede juzgar cuando de mantener un equilibrio de plata se trata. Los tiempos se acortan, los descansos son pocos y entre un trabajo y otro recièn se da, algunas veces.
Conoci durante mi etapa como estudiante en la Facultad a una persona, un chico, que tenìa dos trabajos a la vez. Y eso hacìa que le fuera complicado integrar grupos para hacer pràcticos, porque no podìa reunirse con sus compañeros debido a que en general estaba trabajando. Todas estas cosas condicionan a alguien y tambièn le exigen el doble de esfuerzo.
Lo màs sencillo de pedir serìa consideración para este tipo de casos, pero pocos tienen en cuenta el detalle. En una Facultad o lugar de estudio un profesor puede considerar el esfuerzo. Ya en un empleo y con un jefe puede resultar màs difícil.
Hay personas que no aclaran en un trabajo que lo hacen tambièn en otro, y hablamos de aquellos que por primera vez consiguen trabajar. Por temer que les den la opciòn de abandonar uno, no dejan ninguno de los dos.
Quizàs el esfuerzo sea recompensado con algo que haga dejar dos labores y poner el foco en algo que satisfaga. Quizàs nunca llegue ese momento. Como fuera, para lo que se haga se tiene que contar con ganas. Personas con un solo trabajo pueden no tener ganas y alguien sin un segundo de tiempo libre, si.
El destino, pero sobretodo còmo se tomaràn lo que les ocurra, marca con fuego de allì en màs al que recièn comienza.
Cuando se termina de estudiar a veces se està en la duda de si dejar aquello que quizás nada tenga que ver con lo que se estudió, o iniciar algo referido a lo nuestro.
Nadie aconseja dejar un trabajo en este momento. El tema es si no satisface lo que esperamos, sobretodo de nuestras aspiraciones personales. Para muchos la opciòn es no dejar nada y esperar la oportunidad de trabajar en aquello que se estudiò. Cuando se logra, hay dos trabajos a la vez.
La alegria o el peso de la tarea, es lo que sigue a eso. Como fuese, es una realidad que llevar dinero a la casa està complicado, y nadie puede juzgar cuando de mantener un equilibrio de plata se trata. Los tiempos se acortan, los descansos son pocos y entre un trabajo y otro recièn se da, algunas veces.
Conoci durante mi etapa como estudiante en la Facultad a una persona, un chico, que tenìa dos trabajos a la vez. Y eso hacìa que le fuera complicado integrar grupos para hacer pràcticos, porque no podìa reunirse con sus compañeros debido a que en general estaba trabajando. Todas estas cosas condicionan a alguien y tambièn le exigen el doble de esfuerzo.
Lo màs sencillo de pedir serìa consideración para este tipo de casos, pero pocos tienen en cuenta el detalle. En una Facultad o lugar de estudio un profesor puede considerar el esfuerzo. Ya en un empleo y con un jefe puede resultar màs difícil.
Hay personas que no aclaran en un trabajo que lo hacen tambièn en otro, y hablamos de aquellos que por primera vez consiguen trabajar. Por temer que les den la opciòn de abandonar uno, no dejan ninguno de los dos.
Quizàs el esfuerzo sea recompensado con algo que haga dejar dos labores y poner el foco en algo que satisfaga. Quizàs nunca llegue ese momento. Como fuera, para lo que se haga se tiene que contar con ganas. Personas con un solo trabajo pueden no tener ganas y alguien sin un segundo de tiempo libre, si.
El destino, pero sobretodo còmo se tomaràn lo que les ocurra, marca con fuego de allì en màs al que recièn comienza.
La canción de la semana!!: "Volver a empezar"
1 comentarios sábado, 14 de noviembre de 2009
El tema sin dudas es fuente de inspiración, pero llevarlo a las palabras es lo más difícil. Porque uno analiza desde dentro y no a partir de una lejania, es totalmente subjetivo. Y porque lo veo en cuanto ámbito se intente congeniar criterios. Un sólo tema que pueda ser en común basta para el despliegue incómodo de la realidad, el rechazo, el enfrentamiento.
La siguiente descripción pueden aplicarla a los grandes temas nacionales, y hasta en una reunión de consorcio, o en las elecciones de una sociedad de fomento, da igual.
No hablo de política internacional, no hablo del conflicto de los empleados de la ex Terrabusi, no hablo siquiera de la modificación de leyes esenciales para los ciudadanos. Hablo de una reunión de ex alumnos de un colegio primario. El re-encuentro, o en tal caso el "neo"-encuentro de aquellos que eran y ya no son, en un punto.
Desconozco el mecanismo, o en tal caso no sé cómo explicarlo. Pero la decisión de saber qué fue de la vida de aquellos que algún momento de la vida compartieron con uno es primero fragmentada y luego grupal.
Esto es, primero surge de la curiosidad de una persona, que contagia a otra y asi la idea de "volver" se expande. Pero la vida no es tan lineal como una linda teoria escrita. Y expandir una idea en este momento (del año y del país) choca con cientos de cuestiones.
Repito...veo esto en cualquier ámbito que involucre a más de cinco personas. El recuerdo en la mente de cada uno es traer delante lo que ya habia quedado sepultado por la vida, los momentos, los años, que son las personas. Los recuerdos no hablan por teléfono, no chatean, no hablan delante de otros. Son nuestros. Pero cuando esto del contagio inicia la rueda, surgen qué tan lejos o cerca están.
Mi abuela Juana solía decir que no se pueden acomodar diez medias en once pies. Los nuevos recuerdos, hechos personas, se acomodan a una vida ya hecha, la del otro, como pueden. Algunos generan este espacio y otros no, se niegan. Y es perfectamente entendible. Forma parte de cierta tranquilidad que mejor no perder. Por eso la idea de contagio algunos la pueden tomar como sinónimo de virus y se alejan (no van a la reunión...de colegio...de consorcio...de la sociedad de fomento). La idea se torna debate, somos asi. Se opina, se discute, se idealiza, se deforma la realidad a como querriamos verla.
Cuando finalmente se llega a la puesta en común, diría el profesor de una materia escolar, a veces es tarde.Los primeros impulsores de la idea se han ido, se han cansado, se han olvidado. Llegado el dia, los presentes recuerdan a los ausentes, y los ausentes necesariamente querrian estar presentes, sino fuera por ellos mismos, que se lo impiden. Queda el disfrutar, no todo es malo.
La reunión de consorcio, la elección en una sociedad de fomento, la reunión de ex alumnos, tienen un costado positivo. Lo que finalmente resulte es el fruto del esfuerzo en conseguirlo.
A pesar en general, de nosotros mismos.
Los dejo, me esperan mis compañeros del primario.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

