Mostrando entradas con la etiqueta final. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta final. Mostrar todas las entradas

"La primera cena" -Cuento corto-

1 comentarios sábado, 18 de agosto de 2012
Prendió la tele de madrugada y fue de una punta a la otra de la grilla de canales, incluso esos del final que nadie ve. Abrió la heladera sin ganas de comer pero la miró unos segundos hasta que sintió frio y la cerró. Ya al otro dia ordenó los libros de su biblioteca. En grandes o pequeños, por colores, por autores. Luego los volvió a desordenar. Miró la hora del reloj una y otra vez. Acomodó los almohadones unas veinte veces. Reguló el oxígeno de la pecera, les dio alimento a los peces, se los quedó mirando un rato. Pero ni los peces ya lo observan. Corrió la cortina, luego la dejó como estaba. En el comedor tres platos decorados están torcidos en la pared y fue a enderezarlos. Miró el baño y se fijó si las canillas goteaban, o si las dos lámparas bajo consumo parpadeaban ya había que cambiarlas. Sacó el pañuelo y lo pasó por una ventana donde había la huella de un dedo marcado. Puso sus dos manos detrás, como quien está satisfecho y camina revisando con jactancia su propio mundo. Suena el timbre, mira su ropa, se pasa la mano por la solapa, pone su espalda derecha, carraspea. Abre la puerta. Y pasa ella. “Qué linda casa”, le dice. “¿Te parece?. Me agarraste de sorpresa”, miente él de la mejor manera. En su primera cena.
read more “"La primera cena" -Cuento corto-”

"40 minutos" -Prosa-

1 comentarios martes, 15 de noviembre de 2011
Un ser realista, un hombre escapado de su imagen,
tan ajena a veces que la busca en él cuando ya está en él.
Golpes de fatiga, ritmo aburrido de ojos atascados de luz
en plena noche, queriendo comportarse como le piden.
Sale con rumbo sin saberlo hasta el final, camina llevado
por un instante deseo de ser sal.
Lo mira, lo escucha, abre los ojos apretando los párpados
y queriendo llevarse el fin de su ruido, llevárselo en su alma.
De pronto el día sigue siendo día pero el hombre entra en su noche.
Apaga su queja vencido, bendecido por lo que lo rodea.
No se despierta, sigue ahí, no está en él,
no controla lo que piensa, ni piensa, ni es hombre.
Ni es lo que será, dejará en el ruido y en la sal
todo en un momento. Para sentirse luz.
La imagen volvió cuando dormía y lo encontró.
Feliz de verlo sin ella. Con paz.
read more “"40 minutos" -Prosa-”

"Persistencia" -CC-

1 comentarios jueves, 6 de octubre de 2011


Gustavo observaba la lámina con “La persistencia de la memoria” de Dalí. Nora lo miró sabiendo que había olvidado todo lo que ella le dijo y lo retó. Debía prestar más atención, era el final, la última materia de la carrera. “En el barco si se hunde, estamos los dos”, le dijo Nora.






Gustavo se olvidó porque cuando la mente no comprende algo parece negarse a seguir recibiendo esa información imposible de aprender, pero ella se lo volvió a decir. No era necesaria una definición técnica del surrealismo porque para el propio Dalí no la había, al menos para con sus obras. Gustavo empezó a tomar nota de lo que Nora decía. Una vez Dalí fue preguntado por el significado de sus obras y dijo que no sabía. “Pero que yo no sepa su significado no quiere decir que no lo tenga”.






Ella le preguntó a su compañero qué era para él surrealismo. Y Gustavo le dijo que…tenía hambre, si podían parar a comer. Dos días repasando los mismos conceptos comenzaba a consumirlos, salieron rumbo a un supermercado chino en la esquina a comprar comida. De paso Gustavo miraba el barrio de la casa de Nora, porque no le había prestado atención. No se perdía de nada, igual a todos los barrios. Compraron algo para preparar, eligió sin consultarlo a él. En menos de 40 minutos Nora había preparado fideos y estaban comiendo bastante rico.






Continuaron cambiando de lugar en las sillas, como para modificar un poco la perspectiva y no aburrir la mente. El surrealismo no tiene una definición concreta porque pasa por el sentir del autor, que se deja llevar cuando está a punto de empezar su obra. Que tampoco sabe si será obra, es el inicio de algo. Cuando logra borrar todo aquella atadura a preconceptos es cuando el surrealismo se plasma.






Gustavo entendió y en su cabeza se hizo la luz. Es una satisfacción cuando por fin se entiende algo que costaba, la mente es feliz y ese alivio se nota en todo el cuerpo. Faltaba un día para el exámen, tenía nervios, verla a Nora lo ponía aun más nervioso. No porque ella no supiera del tema sino por lo responsable que se sentía con todo, desaprobar sería fallarle. Se desconectó de la situación un momento y le fue a preparar mate.






Mientras se calentaba el agua desde la cocina la vio: estaba Nora con las dos manos entre su pelo largo enrulado, mirando un libro. Los codos sobre las hojas, una especie de buzo de mangas muy largas y unas zapatillas grises. Gustavo se rió de verla, le dio ternura la imagen, se esmeró con el mate porque Nora se lo merecía. Cerca de las 23 se fue de la casa, les esperaba al otro día el final.






Aula 601, ocho de la mañana. Se saludaron, temblaban. Ninguno de los dos recordaba nada, siempre ocurre que el miedo paraliza las neuronas y esconde conceptos. Una media hora de espera y los llaman, se sientan frente a los tres docentes. Le preguntan lo que habían hasta el hartazgo visto: surrealismo.






La deja empezar a ella, él luego completa la idea, hablan de Dalí, los dos se miran y se ríen, recuerdan en silencio tantos días de decir eso que a coro casi recitaban. Dos profesores aflojan con las preguntas a los 15 minutos y apoyan sus espaldas contra la silla, ya no insisten. Queda el del medio, que sigue machacando. La última pregunta fue para Gustavo, Debía responder qué era algo real, una definición sobre el término.






La miró a Nora y dijo “ella”.






El docente se rió y dijo “listo…los felicito, Licenciados”. Los dos conservaron las formas y saludaron a los profesores. Salieron y gritaron de felicidad, corrieron como chicos, se abrazaron como cuando uno encuentra a alguien luego de mucho tiempo.



Como cuando los relojes no marcan nada porque son surrealistas. Y se besaron.






Fueron desde allí en más, reales. Hicieron su cuadro.
read more “"Persistencia" -CC-”