Mostrando entradas con la etiqueta ella. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ella. Mostrar todas las entradas
."Dulce penitencia".
1 comentarios sábado, 10 de noviembre de 2012Una mujer disimulaba su presencia mezclada entre otras esencias. Estaba fatalmente condenada a besar y hacer diluvio, estrellas, nieve, agua. Tierra. Pero ninguna forma humana volvía a estar tal cual, luego de ella. Un dia besó a un muchacho y desintegró su imagen entera. Otra vez besó el suelo, mezcla de pasto y buena cosecha. Cuando vio resquebrajarse la parte que supo quererla se alejó rápidamente evitando la condena. Lo último que supe es que estaba caminando. De dia si besa la luna, de sol si se lo propone, en lugares sin rencores, en sitios de desencanto. Donde nadie suele verla pero yo sí, anoche. Y de vez en cuando.
read more “."Dulce penitencia".”
"Ella es la única (vez)" -Cuento corto-
1 comentarios sábado, 30 de junio de 2012
Por la noche el hombre sale a caminar. Se acuesta a dormir pero en un par de horas ya está en alguna calle oscura, caminando ligero, solo. Los faroles iluminan siempre adonde no ve ni le interesa, parecen puestos para estar donde nadie necesita. Nunca hace más de tres cuadras, enseguida regresa a su casa hasta que pasó lo que le pasó. En la parte de la vereda donde el farol no iluminaba vio una imagen que creyó femenina. No dijo nada porque iba adelante, le pasó de verla bastantes días. La única habitante de esa calle además de él a esa hora le causaba curiosidad. Un dia aceleró la marcha y se acercó. Faltaba una cuadra para cumplir con las tres de rutina, era martes. Se puso a la par. Una mujer bien parecida lo miró de reojo pero no le habló. Al otro dia se la cruzó nuevamente en la noche. Le preguntó si se conocían, algo le decía que si pero no lo sabía. Ella le dijo que no. Quiso saber las causas de tanta seguridad. “Porque esto es un sueño. Me ves sin aun encontrarme”. Volvió corriendo a su casa. En algunas horas se hizo de mañana. Se levantó y recordó la calle transitada. Fue hasta ahí. Los faroles no iluminaban. Desde ese dia la espera. A la que en sueños ya conoce pero de la que aun no sabe nada. Sólo la vio una vez, aquella noche soñada.
"El apuro" -Cuento corto-
1 comentarios sábado, 9 de junio de 2012
El duro oficio del caminante. Cuando se está apurado los demás parecen no estarlo. Cuando se pretende disfrutar por una vez de cierto paisaje, el resto del mundo está acelerado. No hay un equilibrio cuando estamos caminando, cada uno tiene un ritmo y uno se termina acostumbrando. Hoy seguí a una señora viejita, encorvada, que con un carrito de esos de valijas atrasaba a unas cuantas filas. En la esquina por fin, nos pusimos a su costado, todos miramos a la viejita, ella mirando el asfalto. Relojeamos su carrito, tenía apenas ajustado un par de bolsas celestes y algo parecido a un caño. Venían autos y la gente siguió cruzando, apurados todos por llegar a ningún lado. Yo esperé que fuera blanco el hombrecito del semáforo, y crucé lo más tranquilo con la viejita a mi lado. Sin querer la acompañé asi que pude observarlo: eso que llevaba envuelto en bolsa celeste y atado, era su tiempo y mi tiempo. El que suelo vivir apurado. Y seguí caminando.
"Sueños" -Cuento corto-
1 comentarios
Un cuento realmente corto: el hombre camina hacia donde lo guía cierta luz allá adelante, con la voz, la forma y el destino que tanto quiso. Avanza sin verla, avanza sintiéndola. No tiene otro objetivo porque es el primero en toda su vida. Empieza a llover. Confundido con sus propias lágrimas camina más lento. Allá adelante sigue despejado y en un rato la tormenta pasa. Sigue. Sigue. Cuando siente que sus ojos tienen que achicarse por la luz cada vez más cercana, se persigna sin pensarlo. Y deja de ser él para ser parte de lo que fue a buscar. Levanta su cabeza para fijar su vista en ella. Los dos se miran, la luz parpadea. Y el amor se entrega.
."Estás".
1 comentarios lunes, 14 de mayo de 2012Cuando golpea la lluvia contra la persiana, y hace ese ruido a madera que parece se queja, me estremezco. Subo los hombros como a quien le da miedo o frio el invierno sin una buena campera. El volumen de la tele es mayor para no oírme. No oírme pensar en que no está conmigo. Y me dejo llevar por lo que veo para llenar vacíos, vacíos bien completos. Ella lo debe saber aunque quizás sea mejor mentirle en silencio, hacerle creer que uno es un hombre que no sufre por eso. Que soy el paciente de todo momento. Cuando sé que anochece y el recuerdo ya es nuestro, imagino a la lluvia, esa que me da miedo, trayendo en el ruido un poco sus besos. Y en eso, me duermo.
read more “."Estás".”
."Dos sueños".
1 comentarios sábado, 12 de mayo de 2012Tengo desde hace años un par de sueños cerrados, que di por enterrados para no volver a confiarlos. De pronto vino ese aire de brisa color dorado, que tiñe todo lo dicho, que quiere creer soñando. Cuando vi que lo que hacía mi corazón era irse, dejé sobre mesa dos cartas para abrirse. Una dediqué a ese sueño de vida feliz y plena, otra carta a mis amigos explicando quién es ella. Que hace de mi noche el dia, el mar en la cordillera, cierto ardor de mis angustias, este barco en mi tormenta. Abro mis sueños cerrados. Los abro confiando en ella.
read more “."Dos sueños".”
"Esos miedos" -Cuento corto-
1 comentarios jueves, 12 de abril de 2012Laura tenía miedo a la oscuridad. Tan simple como poco solucionable desde que a los cinco años le pasó lo que le pasó. Una noche su madre le contó un cuento que ya no recuerda, pero sí que tenía tormenta y viento en el relato. Se durmió, y en la madrugada se levantó una fuerte tormenta, que con el viento hizo que su puerta se cerrara de golpe, haciendo un gran ruido que la despertó. La luz se cortó, empezó a gritar y luego esa pesada mochila de años, que la hace dormir hoy con la luz del pasillo encendida. Cuando tiene que darse vuelta para el lado de la puerta le molesta el reflejo y aprieta los ojos cerrados. Pero no hay caso y siempre duerme para el otro lado. Hace dos noches se cansó de ella misma. Laura fue hasta el pasillo y apagó la luz. El reflejo del farol de la calle entraba en diagonal por la habitación y eso la tranquilizaba. Se acostó con los ojos abiertos, respirando acelerada, tenía miedo. Los departamentos de solteros tienen ruidos distintos a los que están con mucha gente. Se puso a rezar y fue cuando recordó el final de aquel cuento que a ella le leyeron. La chica salía de aquella tormenta fuerte por una claraboya. Fue a dibujar una, a falta de la real en un departamento. La dejó arriba de la mesa y apagó la luz. Y desde esa noche Laura, por fin, terminó su cuento.
read more “"Esos miedos" -Cuento corto-”
."Su nombre es".
0 comentariosEl corazón y la razón intercambian ideas mientras estoy durmiendo. O eso intento, porque ambos se van al comedor y acostado los escucho discutir absolutamente todo. El corazón dice que no se deja llevar por nada, que lo suyo es instinto. La razón le retruca que sí, se deja llevar siempre por alguien, y que a ella la avala el sentido común, que nada tiene sentido sin eso, ni siquiera el amor. El corazón le dice que a él nunca le hicieron planteos de dudas, porque lo saben honesto cuando habla. La razón se ofende y le dice que ella también es honesta, porque detrás suyo siempre está el pensar de entre muchas opciones la más correcta. Queriendo dormir, me levanté y les dije a los dos el nombre del amor de mi vida. La razón dijo que había pensado en ella. El corazón dijo que lo sabía desde el primer momento. Ambos se dieron la mano y prometieron dejarme seguir durmiendo tranquilo, aunque sea una noche. Logré que se pusieran de acuerdo.
read more “."Su nombre es".”
."Me acaricia".
1 comentarios viernes, 30 de marzo de 2012Ojalá lo hubieran visto. Era un gran cerro tapizado de pequeñas flores blancas, mezcladas con las matas verdes del suelo, en perfecto desorden cultivado por el destino. Parecía haber una huella para no pisar nada de esa especie de cuadro pintado del que uno era protagonista. Fui mirando a mi alrededor y las flores eran como un colchón formando una sola superficie, de un lado y del otro de mi. En la cima del cerro el sol me encandiló y miré hacia un costado. Y había, entre todas, una Flor. Especial. Luminosa. Rebelde. Sensible. Dolida. Deseable. Generosa. Hermosamente terca. Inocente. Presente. Y la vi para que me viera. En aquel cerro tapizado de pequeñas flores blancas ella vio a alguien en un camino, a alguien que la quiere por sobre todas. Me eligió, no la elegí. Y soy desde ahí, también ella en ese cerro. Ojalá lo hubieran visto.
read more “."Me acaricia".”
"Sus ojos" -Cuento corto-
1 comentarios martes, 14 de febrero de 2012De nuevo esa sensación horrible. El escritor notaba cómo otra vez se le empezaba a nublar la vista y frente a la mesa se tomó la cara con ambas manos. Se sentó. Escribió casi a ciegas, sólo percibiendo las letras y recordando lo que pensaba. Dejó caer el presente y luego sus pesares. Redactó que ya no podía ver bien a pesar de siempre tener una vista excelente, pero que desde hacía dos meses todas las noches dejaba de ver nítido y en la parte de arriba de la vista había algo que le molestaba. Que pensaba era el final de él. Que hacía 20 años no lloraba. Que nació para escribir y sin su arma se iba a sentir inútil. Recordó a sus tres amigos de la infancia, quienes leían a escondidas de los padres los libros “de grandes”. El escritor tiene la real sensación de puntapié de inicio en aquellos libros leídos por los tres, sentados en el piso y en voz alta. Escribió sobre su madurez, teñida de cierta nostalgia presente (vaya ironía) en casi todas sus novelas. Se permitía sentirse preso orgulloso de cierta época que no ha vuelto. Escribió que tuvo hijos pero no esposa, que ella se fue junto a aquel viajante de comercio tan odiable. Que no la extraña porque se crió junto a la soledad. El escritor veía cada vez más nublado. Cerró con lo que le generaba una mujer que conoció, como unas nuevas ganas de vivir, algo que no podía explicar y que le pesaba. Terminó el texto firmando al pie de la hoja. Se levantó y miró hacia el frente. Dos enormes lágrimas cayeron de sus ojos, le ardieron. El amor lo hizo llorar luego de 20 años y dos meses. Una lágrima cayó en la mesa y la otra en la hoja, al lado de su firma. Enseguida empezó a ver mejor. Al otro dia se sentó a escribir la historia de un hombre enamorado con lágrimas de miedo, que ante el amor temblaba. Nadie sabría que hablaba de él. Y nadie sabe, en realidad, lo que las lágrimas pesan.
read more “"Sus ojos" -Cuento corto-”
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

